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martes, enero 31

Este 'post' está cariñosamente dedicado


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es uno de los organismos internacionales de las Naciones Unidas con sede en Ginebra. Se creó en 1919, al finalizar la I Guerra Mundial, en la Conferencia de Paz de Versalles.

En el siglo XIX dos industriales, el galés Robert Owen (1771-1853) y el francés Daniel Legrand (1783-1859), habían apostado por la creación de una organización de este tipo y sus ideas, puestas a prueba en la Asociación Internacional para la Protección Legal de los Trabajadores, fundada en Basilea en 1901, se incorporaron a la carta fundacional de la OIT, aprobada en abril de 1919.

La Comisión de Legislación Internacional del Trabajo, creada en la Conferencia de Paz, redactó la Constitución de la OIT entre los meses de enero y abril de 1919. Esta Comisión la integraban representantes de nueve países (Bélgica, Cuba, Checoslovaquia, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Polonia y Reino Unido) bajo la presidencia de Samuel Gompers, presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo.

El resultado fué una organización tripartita, única en su género, que reúne en sus órganos ejecutivos a los representantes de los gobiernos, de los empresatios y de los trabajadores y que procura fomentar la justicia social y los derechos humanos y laborales internacionalmente reconocidos.

La OIT redacta normas internacionales del trabajo, que revisten la forma de convenios y de recomendaciones, por las que se fijan unas condiciones mínimas en materia de derechos laborales fundamentales: libertad sindical, derecho de sindicación, derecho de negociación colectiva, abolición del trabajo forzoso, igualdad de oportunidades y de trato, así como otras normas por las que se regulan condiciones que abarcan todo el espectro de cuestiones relacionadas con el trabajo. Además, presta asistencia técnica a los estados miembros en formación y rehabilitación profesionales, política de empleo, legislación del trabajo y relaciones laborales, condiciones de trabajo, cooperativas, seguridad social, estadísticas laborales y seguridad y salud en el trabajo.

La primera reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que en adelante tendría una periodicidad anual, se celebró a partir del 29 de octubre de 1919 en Washington, y cada uno de los estados miembros envió dos representantes gubernamentales, uno de las organizaciones empresariales y otro de las organizaciones de trabajadores. Allí se aprobaron los seis primeros convenios internacionales del trabajo, referidos a las horas de trabajo en la industria, al desempleo, a la protección de la maternidad, al trabajo nocturno de las mujeres y a la edad mínima y al trabajo nocturno de los menores en la industria.

Su primer director fué el francés Albert Thomas, al que han sucedido el inglés Harold Butler (1932), el estadounidense John Winant (1939), el irlandés Edward Phelan (1941), en cuyo mandato se aprobó la Declaración de Filadelfia que, como anexo a la Constitución, sigue siendo todavía la carta en la que se fijan los fines y objetivos de la OIT, y se aprobó el Convenio sobre libertad sindical y protección del derecho de sindicación.

En 1948 fue nombrado al frente de la OIT el estadounidense David Morse, quien estuvo en el cargo hasta 1970. En 22 años el número de estados miembros se duplicó, la organización adquirió su carácter universal, los países industrializados quedaron en minoría frente a los países en desarrollo, el presupuesto se quintuplicó y el número de funcionarios de multiplicó por cuatro. Se creó en su sede de Ginebra el Instituto Internacional de Estudios Laborales y el Centro Internacional de Perfeccionamiento Profesional y Técnico, con sede en Turín. Morse también recogió el Premio Nobel de la Paz concedido a la OIT al conmemorar su 50 aniversario.

El testigo lo recogió el británico Wilfred Jenks a quien sucedio en 1973 Francis Blanchard, un alto funcionario francés que había desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en la organización y que tuvo que hacer frente a la retirada de los Estados Unidos de la OIT entre 1977 y 1980, lo que supuso la reducción del 25 % de su presupuesto. Le sucedió el belga Michel Hansenne (1989) y desde 1999, la OIT tiene como Director General al chileno Juan Somavía que ha declarado que 'el objetivo primordial de la OIT es promover oportunidades para que las mujeres y los hombres consigan un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humanas'.

lunes, enero 30

Esquí a los pies del Horu


Una de las montañas más conocidas de Suiza está en el Cantón del Valais y tiene tres o cuatro nombres: en italiano y español se conoce como el Monte Cervino, en alemán e inglés es el Matterhorn, Mont Cervin en francés y Horu en el dialecto autóctono del Valais.

Los francófonos dícen que el nombre de la montaña se debe a un acompañante de Gargantua, llamado Cervino, que en la obra de François Rabelais acompañaba al gigante en su viaje a Suiza. Cuentan que Gargantua aplastaba todo lo que se encontraba y lo único que se le resistió fué precisamente el Horu, el Pico, de 4.478 metros de altura.

El Cervino tiene a sus pies una de las mejores estaciones de esquí de Suiza y del mundo: Zermatt; 250 kilómetros de pistas, caracterizadas por la discreción suiza, en las que es muy difícil encontrar a famosos porque sólo se va a a esquiar y a disfrutar de la tranquilidad absoluta de su entorno.

Además, si se sube al Pequeño Cervino se puede esquiar entre Suiza e Italia sin necesidad de trámites fronterizos. Una experiencia inolvidable es subir en tren cremallera, no apto para quienes sufren vértigo, hasta Gornegrat, a 3.135 metros, desde donde hay pistas que llegan directamente hasta el propio Zermatt, 1.600 metros más abajo.

Otro atractivo es viajar en el 'Glaciar Express' que recorre 300 kilómetros de paisajes, puentes y túneles hasta Saint Moritz, el lugar ideal para disfrutar del aprés ski y hartarse de ver ricos y famosos.

sábado, enero 28

La Isla de los Muertos


Arnold Böcklin (Bâle, 1827-Fiesole, 1901) pintó cinco versiones de este cuadro, entre 1880 y 1886. Esta fotografía es una reproducción de la primera versión del cuadro más famoso del pintor simbolista suíizo, un óleo sobre madera conservado en el Metropolitan Museum de Nueva York. Las otras tres versiones están en el Kunstmuseum de Basilea, en la Alte Nationalgalerie de Berlin y en el Museum der Bildenden Künste de Leipzig; la quinta se perdió en Rotterdam durante la II Guerra Mundial.

El pintor, precursor del surrealismo, se propuso realizar un cuadro silencioso para complacer a Marie Berna, futura condesa de Oriola, que acababa de perder a su primer marido. Böecklin solía pintar temas inspirados en la mitología griega y el tema principal del cuadro ya lo había llevado a cabo Patinir: Caronte cruzando la Laguna Estigia camino de la ciudad de los muertos.

La enigmática obra, tiene mucho de ensueño e inspiró cuatro poemas sinfónicos al compositor alemán Max Reger y también el Op. 29 de Sergei Vasilyevich Rachmaninov, un poema sinfónico con el mismo título.

jueves, enero 26

Un país de campeonato

Desde hoy y hasta el próximo 5 de febrero, Suiza acoge el VII Campeonato de Europa de Balonmano; el partido inaugural lo han jugado esta tarde Alemania y España, en Basilea, y ha terminado en empate.

El balonmano es muy popular en la Suiza germana y el Hallenstadion de Zürich, con capacidad para 10.000 espectadores, será la sede de la final de campeonato. Basilea, ciudad en la que juega España, Sursee, Berna y San Gall son las sedes de la fase preliminar.

El campeonato lo juegan 16 equipos divididos en cuatro grupos, se jugarán 47 partidos, tiene un presupuesto de 5.800.000 francos suizos, 90.000 entradas disponibles, más de 1.400 voluntarios... y una mascota horrorosa.

miércoles, enero 25

Forum

Este edificio alberga uno de los muchos pensionados que existen en Suiza: el Schweizerische Alpine Mittelschule (SAMD) imparte una esmerada educación integral que incluye, por supuesto, el deporte, la música, la religión y el teatro. Tiene alumnos de todo el mundo y está en el número 2 de la Guggerbachstrasse de Davos Platz, en el corazón de La Montaña Mágica .
Estos días cambia su selecto alumnado por una pléyade de reputados conferenciantes que, desde hoy y hasta el domingo, debatirán sobre un denso programa en el Open Forum de Davos. Por cuarto año consecutivo, este foro ha contado con la notable y notoria colaboración de la Federación de Iglesias Protestantes Suizas.

La entrada a los debates es libre, aunque limitada a 300 personas, y este año el programa es el siguiente:

Labour Migration: How Far is Too Far? Thursday 26 January, 12.30-14.00

Does Global Tax Competition Increase Poverty? Thursday 26 January, 18.30-20.00

Human Rights: Reudced to Charity? Friday 27 January, 12.30-14.00

Water: Property or Human Right? Friday 27 January, 18.30-20.00

Are Researchers Moving Limits Without Being Noticed? Saturday 28 January, 12.30-14.00

Breaking the Glass-Ceiling: More Women in Top Positions. Saturday, 28 January, 15.30-17.00

The Future of Europe in the World Saturday, 28 January, 18.30-20.00

Closing: Respecting, Crossing and Shifting Boundaries? Sunday 29 January, 11.00-12.30

Naturalmente, el Open Forum, a pesar de su interesante programa, no es el sitio al que 'todo el mundo quiere ser invitado a finales de enero', ese sitio es un lujoso hotel de Davos Platz en el que se celebra la trigésimo sexta cumbre anual del World Economic Forum, ese exquisito club de reflexión que hoy ha inaugurado Angela Merkel y que con un importante protagonismo chino, este año tiene como tema central el imperativo de la creatividad.

martes, enero 24

Ella era Heidi

Corretear descalza por los prados, acariciar cabras y trepar a los árboles eran las aficiones favoritas de Johanna. Nació en 1827 en Hirzel, un pueblecito cerca de Zürich y fue una niña rebelde que no quería crecer.

Sin embargo, la vida le tenía reservado un matrimonio con un importante abogado perteneciente a la alta sociedad de Zürich: Johann Bernhard Spyri. desde entonces, usó severos vestidos negros cerrados hasta el cuello y no dejaba escapar ningún rizo de su sobrio peinado. Su mirada era triste, no le gustaba vivir en la ciudad; extrañaba Hirzel, el sonido de los cencerros de las vacas, el cielo abierto y la libertad de la naturaleza.

Con el nacimiento de su único hijo, Bernhard, su tristeza empeoró más todavía y comenzó a sufrir fuertes depresiones. Unas vacaciones en Jenins, en el cantón de los Grisones, hicieron que encontrase la vía de escape que cambiaría su vida: comenzó a escribir y publicó sus primeros cuentos con un seudónimo, pero no tuvieron gran éxito hasta que publicó, en 1880 'Heidi Lehr- und Wanderjahre' que consiguió fama mundial. En 1881 se publicó la segunda parte: 'Heidi kann brauchen, was es gelernt hat' con un éxito similar.

Johanna Spyri murió en 1901 convertida en una autora venerada no sólo por los suizos, ya que su obra ha sido traducida a más de 50 idiomas. Además, las aventuras de la niña de los mofletes colorados, como saben todos ustedes, han sido llevadas varias veces al cine, en 1920 la protaganizó Shirley Temple, y la serie de de dibujos animados japonesa sigue siendo líder de ventas en medio mundo.

En el retrato parece Fräulein Rottenmeier pero en realidad, ella era Heidi.

domingo, enero 22

Del Ticino al mar


VEINTE SIGLOS


Para decirte, amor, que te deseo,
sin los rubores falsos del instinto.
Estuve atada como Prometeo,
pero una tarde me salí del cinto.


Son veinte siglos que movió mi mano
para poder decirte sin rubores:
"Que la luz edifique mis amores".
¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!


Pasan las flechas sobre mis cabellos,
pasan las flechas, aguzados dardos...
¡Son veinte siglos de terribles fardos!
Sentí su peso al libertarme de ellos.

Alfonsina Storni
(Sala Capriasca, Ticino, 1892 - Mar del Plata, 1938 )

sábado, enero 21

Artesanos de sonidos

La empresa fabricante de órganos Mathis Orgelbau, A.G. de Näfels fue fundada en 1960 por Manfred Mathis y se ha ha ganado una estupenda reputación por su vuelta a los valores tradicionales en el arte de fabricar órganos mecánicos, cajas cerradas, disposición lógica de los tubos y medición precisa de la presión del viento.

En su fabricación, totalmente artesanal, sólo se utilizan maderas macizas que se han secado de manera natural durante un período de cuatro a doce años, tiempo indispensable para conseguir un órgano de alta calidad. Cada año se procesan alrededor de 150 metros cúbicos de madera maciza, principalmente alerce y roble, además de 6 toneladas de estaño y plomo, así como otras materias primas, entre las que se encuentran cuero, hierro, acero y latón.

Las cajas se fabrican teniendo en consideración el lugar de destino, cuyas características acústicas determinan el acabado final del órgano. Otra cuestión de vital importancia es la armonización. En Mathis se esfuerzan en conseguir una imagen tonal sonora, rica en sobretonos, que permita una graduación de registros que sea convincente en los solos, colorista y dinámica, sin una pizca de discordancia ni de estridencia.

Mathis tiene clientes en todo el mundo y también se dedica a la restauración de órganos antiguos. Sus instrumentos son muy apreciados por los organistas profesionales y su lista de encargos asegura el trabajo de sus veinte trabajadores artesanos para varios años.

Uno de sus últimos trabajos ha sido para la Capilla Sixtina del Vaticano. Por encargo del Principado de Liechtenstein, que lo regaló a Juan Pablo II, fabricaron un órgano móvil de 3 toneladas y media de peso, 787 tubos y 14 registros, en dos teclados que costó 640.000 francos suízos.

La Sixtina tiene un volumen de 10.000 metros cúbicos que necesitaría un instrumento más grande para llenar el recinto con la fuerza indispensable, pero el instrumento diseñado para la capilla se adapta al estilo musical de su actividad: versículos entre los cantos, preludios y postludios. Por eso su sonoridad no es fuerte, sino liviana y cantable, ha afirmado Manfred Mathis. El maestro de capilla ha dicho de él que es luminoso como los colores de los frescos de Michelangelo

viernes, enero 20

Única



La bandera nacional suiza tiene una particularidad que la hace única en el mundo: es cuadrada como todas las demás banderas de los cantones. Cuando en el año 2002 la Confederación Helvética ingresó en las Naciones Unidas, los funcionarios internacionales tuvieron que resolver un problema inusual: las normas de la ONU establecían que las banderas izadas en las sedes de la institución, una de las cuales está en Ginebra, tenían que ser rectangulares. Afortunadamente para Suiza, la decisión fué sustituir esa norma por otra que, desde entonces, permite enarbolar cualquier bandera cuya superficie no exceda la de las banderas regulares.

Otra curiosidad es que ninguna norma de la confederación establece el pantón de rojo que debe utilizarse y sin embargo, las medidas de la cruz blanca están establecidas en un Decreto de 1889: los brazos de la cruz tienen que tener la misma longitud y además, tienen que ser un sexto más largos que anchos.

jueves, enero 19

Suizo a título póstumo


A Paul Klee le concedieron la nacionalidad suiza después de muerto. Y eso que nació en Suiza, en Münchenbuchsee, cerca de Berna, el 18 de diciembre de 1879. En 1898 se trasladó a Munich para iniciar allí sus estudios y fue ciudadano alemán hasta su muerte en Locarno el 29 de junio de 1940 porque esa era la nacionalidad de su padre, un profesor de música que enseñó al pintor a tocar el violín, un arte que éste practicó hasta su muerte.

Fué profesor de la Bauhaus en Weimar desde 1921 a 1930 y ya entonces era considerado un artista de vanguardia. Sufrió la persecución nazi y la retirada de su obra de todos los museos alemanes, lo que le obligó a refugiarse en Berna, pero tampoco allí encontró grandes facilidades; la difamación nazi y cierta reputación de artista radical no le allanaron el camino para obtener la nacionalidad suiza, cuyos penosos trámites aún no estaban ultimados a su muerte.

Los últimos cuatro años de su vida fueron una lucha constante contra las dificultades burocráticas y contra la enfermedad degenerativa que padecía. Sus cenizas no pudieron reposar en el cementerio de Berna hasta seis años después de su muerte, tras la muerte de su mujer.

65 años después de su muerte, la ciudad y el cantón de Berna le erigieron un impresionante museo: el Zentrum Paul Klee, una joya arquitectónica de Renzo Piano que aloja más de 4.000 de las 10.000 obras del artista, con lo que se convierte en la mejor colección monográfica que existe en el mundo sobre Klee; se inauguró el pasado 20 de junio.

El Zentrum Paul Klee no es sólo un museo; conciertos, representaciones teatrales, salas de lectura y talleres creativos, ofrecen al público nuevas perspectivas sobre el trabajo pictórico, musical, literario y pedagógico de Paul Klee.

Este es la idea que Renzo Piano quiso traducir arquitectónicamente, al diseñar tres colinas artificiales: 'La colina norte está consagrada al músico y al pedagogo; la del centro, al pintor y al poeta; y la del sur, al investigador y matemático' explicó el arquitecto genovés. Una pasarela ligeramente elevada une a las tres colinas, simbolizando la idea de comunicación entre las disciplinas artísticas.



miércoles, enero 18

Otra maravilla


Este puente bien podría ser uno de esos 21 finalistas a las siete nuevas maravillas del mundo. Está en Lucerna y tiene una larga y azarosa historia. El Kapellbrücke, el Puente de la Capilla, es un puente cubierto, construido en madera en el año 1333 sobre el río Reuss y consta de dos tramos de unos 200 metros, unidos por una torre octogonal de piedra, la Wasserturm o Torre del Agua. Ha sido reconstruído o restaurado al menos diez veces en toda su historia.

Es famoso por sus pinturas en los paneles triangulares de las esquinas entrantes del tejado. Son del siglo XVII y muestran escenas de la fundación de Suiza que tienen como motivo principal las hazañas de los fundadores. Son 158 paneles en total, lo que hizo que el proyecto saliese bastante caro y, por eso, se apeló a los ciudadanos acomodados de Lucerna para que contribuyeran a sufragarlo.

Casi todos son obra de Hans Wegmann, un pintor de Zürich que se dió cuenta pronto de que él sólo no podía hacerlo todo y subcontrató a otros pintores para que le ayudaran, lo que duplicó el precio inicial. (Ya ven que no hay nada nuevo bajo el sol.)

En 1741, una inundación causó daños importantes en el puente y algunos cuadros cayeron al río, por lo que hubo que reemplazarlos o restaurarlos. Los ciudadanos que contribuyeron a su restauración, insertaron sus armas familiares en las nuevas pinturas pero con el tiempo y las repetidas restauraciones, las nuevas pinturas se alejaban cada vez más de la obra primitiva de Wegmann hasta que a principios del siglo XX, las autoridades municipales decidieron reponer los paneles a su estado original.

En 1993, un devastador incendio destrozó dos terceras partes de los paneles. Una vez más, volvieron a restaurarse y el puente sigue siendo uno de los símbolos de la ciudad.

martes, enero 17

The new 7 wonders of the world


Este señor que posa delante de la Acrópolis de Atenas es el ginebrino Bernard Weber, un hombre que ha sido aviador, aventurero, director de cine y otras muchas cosas y cuya última actividad consiste en nombrar las NUEVAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO.

El pasado 1 de enero, la fundación que ha creado a tal fín, anunció en Zürich las 21 finalistas, entre las que no hay ninguna en suelo suizo.

domingo, enero 15

En la lengua de Goethe


Asklepiadeisch die zweite

Reisst wenn mitten entzwei einen eine seis
sich sie seis nackt auf das Brett dich in den Kübel dass
fern dem Bauch und es gliedert
was der Kopf auseinanderdrückt

bis es ob er es sprengt wenn er zersprungen und
aus dem Schädel das Herz sich in den Mund das Hirn
auftut und es herauskriecht
dass des Abends den Hammer du

drauf und wieder nicht weisst ob dich getötet was
wenns im Eimer erwacht an dir heruntertropft
als dies stete sich Höhlen
oder wieder der Kieselstein

nämlich nirgends ein Wort das dich wenn ihr zerdrückt
und der Zangengeburt müd aber raus aus dem
Bagger schweisste dass nie mehr
einer eine zu foltern sich -

Urs Allemann
(Schlieren, Zürich, 1948)

viernes, enero 13

El escritor indómito


'Partir. Emprender el viaje. Correr de cara a la muerte por la gran ruta, de París al corazón de la soledad, al otro lado del mundo... siempre adelante...'

Son palabras de Frédéric Louis Sauser (1887-1961). Como Le Courbusier nació en La Chaux-de-Fonds y como él, también se nacionalizó francés. Fué poeta, soldado, marinero, director y guionista de cine, apicultor, periodista, buzo, novelista, vagabundo, contrabandista y un sinfín de oficios más.

Era excéntrico, rebelde, inconformista, contradictorio, fumador empedernido y desordenado. Perdió su mano izquierda en la legión extranjera francesa y recibió la Legión de Honor; amigo de anarquistas y revolucionario, cubrió la Guerra Civil española como corresponsal de una revista de la ultraderecha francesa.

Es responsable de una obra literaria absolutamente coherente con su vida y verdaderamente luminosa: Bourlinger, El hombre fulminado, La mano cortada, El oro, Moravagine y Prosa del Transiberiano, entre otras.

Es conocido en todo el mundo como Blaise Cendrars

miércoles, enero 11

Una vida alucinante






















El simpático anciano de la foto es el Dr. Albert Hofmann y hoy, 11 de enero de 2006, ha cumplido 100 años, en compañía de su esposa, en su casa de Leimental, al pie del Jura.

El Dr. Hofmann nació en Baden, en el cantón de Argovia, es químico y en junio de 1938, descubrió casualmente la dietilamida del ácido lisérgico (LSD - 25), cuando realizaba unos trabajos sobre las propiedades uterotónicas y analépticas de los alcaloides del cornezuelo del centeno, en los laboratorios farmacéuticos Sandoz, de Basilea.

En esos momentos el LSD pasó al cajón de sastre de las sustancias sin uso terapéutico. Pero cinco años más tarde, Hofmann tuvo una intuición. Sintió que detrás de esa sustancia que habían abandonado se encontraba algo interesante esperándole y saltándose todos los protocolos de su compañía farmacéutica sacó la sustancia del olvido y, a escondidas, volvió a trabajar con ella. En esa ocasión Hofmann absorbió accidentalmente una 'pequeña' dosis del compuesto, presumiblemente vía cutánea, y al poco rato empezó a experimentar unas visiones que le dejaron alucinado. Acababa de dar a luz al LSD y , desde ese momento, el Dr. Hoffmann no se privó de consumirlo y de escribir en un diario los efectos que le producía.

Para rendir homenaje al descubridor de la controvertida y psicodélica droga en su centenario, unos 80 especialistas de todo el mundo se reunirán en Basilea para analizar en profundidad todos los aspectos asociados al fenómeno psicodélico.

martes, enero 10

Un detective en Suiza


Sir Arthur Conan Doyle era escocés y vivió la mayor parte de su vida en Londres, ejerciendo la medicina y publicando, por entregas, Las aventuras de Sherlock Holmes en el Strand Magazine.

El versátil y afamado escritor fue un amante más de Suiza y pasó largas temporadas de descanso en los alrededores de Berna. Tal vez por eso, en su novela 'El último problema', hizo desaparecer al detective de Baker Street despeñándolo, y dándolo por muerto, en las cataratas de Reichenbach, muy cerca de la capital suiza, mientras perseguía a su enconado enemigo el Dr. Moriarty.

En agradecimiento, los suizos han dedicado a Mr. Holmes dos museos: uno está en la Place Conan Doyle de Meiringen y el otro, creado por su hijo, en Lucens.

lunes, enero 9

Sesión numerada


















Hasta la fecha ha rodado 21 películas, algunas tan famosas como 'JONAS,QUE CUMPLIRA 25 AÑOS EN EL AÑO 2000' (1976) o 'EN LA CIUDAD BLANCA' (1983) y más de 40 documentales. Antes de dedicarse al cine, estudió Económicas y en 1951 fundó el cineclub universitario de Ginebra, ciudad en la que nació el 6 de diciembre de 1929. Es, sin duda, el más famoso director de cine suizo y se llama Alain Tanner.

Sin embargo, la película suiza más popular de todos los tiempos es un film de Rolf Lyssy (Zürich, 1936) titulada 'Die Schweizermacher' (Los nacionalizadores), una comedia satírica y mordaz acerca de las penalidades que hay que pasar para conseguir la nacionalidad suiza.

miércoles, enero 4

La deuda histórica




El queso suizo ya lo conocía Plinio el Viejo que describe el 'caseus helveticus' en una de sus obras. Y precisamente de queso, era la deuda que Francia tenía con Suiza desde 1800. Otra curiosidad alpina más.

Los monjes que vivían en algunos pasos alpinos, bloqueados por la nieve casi todo el invierno, almacenaban grandes cantidades de queso para que no les faltase alimento ni a ellos ni a sus huéspedes. En 1800, en el paso alpino del Gran San Bernardo, a 2.473 metros de altura, en la frontera con Italia, pasaron el invierno Napoleón y 40.000 soldados franceses más que consumieron tonelada y media de queso durante su estancia allí y que nunca pagaron.

50 años más tarde, los franceses abonaron una pequeña parte de su deuda pero ésta no quedó definitivamente saldada hasta 1984. Lo hizo Miterrand, siendo presidente de la república y sólo de manera simbólica pero el honor suizo quedó a salvo después de 184 años de reclamaciones ininterrumpidas, constancia que evitó que la deuda prescribiese.

martes, enero 3

Duende alpino

Confieso que este divertimento me está ofreciendo sorpresas impagables. De las mejores, la que he conocido esta tarde comiendo con unas amigas, una de las cuales vive en Ginebra desde hace ya varios años.

Sabía de la afición de los japoneses por el flamenco, por los toros y por cualquier cosa que se les ocurra, pero he descubierto que en Suiza existe toda una diva del arte más jondo con enfervorizados fans de las más diversas procedencias: desde los amantes del flamenco puro a melómanos clásicos o devotos del jazz.

Se llama Nina Corti y nació en Zürich de padre italiano, viola de la Tonhalle, y madre polaca. Tiene formación clásica y admite que no es una bailaora pura y que su arte tiene mucho de fusión de culturas. Los críticos destacan la originalidad de sus espectáculos y sus audaces instrumentaciones y coreografías.

Dícen que se inspira en los compositores españoles clásicos, como Turina y Falla, y lo mismo baila acompañada de violín y piano que de una orquesta sinfónica o unos instrumentistas de jazz. Ha trabajado con Quincy Jones, los Gipsy Kings, Manolo Sanlucar, Vicente Soto, Antonio Canales, el Habichuela y la Tonhalle de Zürich y ya ha debutado en Madrid y Sevilla, al parecer con gran éxito, acompañada por el Nina Corti Ensenble, el grupo que la acompaña habitualmente desde finales de los 70, lo que demuestra que no es una recién llegada más.

Lo cierto es que viendo algunas fotos, sí parece que la señora tenga duende aunque sea alpino.

lunes, enero 2

El Pilatus


Su silueta se eleva majestuosa y desafiante sobre Lucerna. Su leyenda y su altura, 2.132 metros, hacen de él un monte mítico que como casi todos los mitos, ha terminado convertido en un lugar turístico más al que hoy se sube en un funicular a prueba de vértigo. Pero no siempre fué así.

La primera reseña escrita que se conoce sobre él data del siglo XIII y ha causado la admiración de cuantos lo han visitado, desde Richard Wagner a la reina Victoria de Inglaterra. El Frakmünt, el monte roto, no se conoce hoy por ese nombre porque la leyenda se impuso a la toponimia original.

En la Edad Media se creía que en él habitaba un bondadoso dragón que ahuyentaba a los malos espíritus de la ciudad pero pronto el dragón perdió eficacia y se prohibió subir a él para no encolerizar al espíritu que se había asentado allí.

Cuenta la leyenda que el cadáver del gobernador Poncio Pilato fué arrojado al Tíber y que tal hecho provocó una tormenta de propociones desastrosas que sólo cesó cuando se recuperó el cadáver y lo sacaron del río. Los romanos, entonces, mandaron el cadáver a las Galias y lo arrojaron al Ródano con el mismo resultado catastrófico.

Decidieron entonces hacerlo desaparecer en un lugar inaccesible y remoto y encontraron un pequeño lago en Helvetia cerca de la cumbre del Frakmünt, el Oberalp, que les pareció el sitio más adecuado para librarse de él. Naturalmente, esto no evitó que el espíritu de Pilato siguiese dando la lata y los naturales de Lucerna le hicieron culpable de todas las desgracias que venían del monte: desde la crecida del lago a las espectaculares tormentas. Incluso un Viernes Santo les pareció verlo sentado en medio del lago, vestido con su toga púrpura y con los cabellos grises al viento. Para decirlo con un galicismo preciso, aunque en Lucerna se hable alemán, los residentes panicaron y decidieron que al monte mejor ni mirarlo, cosa harto difícil porque se ve desde todos los sitios.

Así, hasta mediados del siglo XVI, cuando una expedición decidió acabar con la maldición y armándose de valor, subieron al monte, lanzaron pesadas piedras al lago, removieron las aguas y para asegurarse de que el espíritu de Pilato los iba a dejar tranquilos desecaron el pequeño lago y por si acaso, hicieron también un profundo tajo que impidiese bajar a Lucerna al espíritu del gobernador romano.

En realidad, la historia turística del monte, y su acceso al mismo de manera generalizada, están unidos a la construcción de la carretera del Gothard, en el siglo XIX, una obra que lo hizo accesible tanto a los lugareños como a los foráneos, pero la leyenda del Monte Pilatus, uno de los muchos atractivos de Lucerna, es una bonita historia.

Desde el 06/11/06...