Montreux es uno de los centros turísticos más famosos de
Suiza y
Territet su barrio más
chic. Desde el siglo XIX, ha sido el lugar elegido por muchos personajes famosos para fijar su residencia y, en los últimos años de su vida, eso hizo también Freddy Mercury, el líder del grupo de pop británico
Queen.
El cantante se afincó en
Territet y allí escribió sus dos últimas canciones:
'A winter’s tale' y
'Mother love', pero la relación del grupo británico con la ciudad suiza ya era muy estrecha desde hacia bastantes años. En 1978 grabaron en los
Mountain Studios de
Montreux el que sería su séptimo disco,
Jazz, y entonces, Mercury declaró que la ciudad era uno de los sitios más aburridos del mundo.
Sin embargo, cuando se enteró de que padecía SIDA, su estilo de vida cambió de manera radical y decidió comprarse un apartamento en
Territet. La ciudad se convirtió entonces en su segundo hogar y los demás integrantes de la banda se desplazaban hasta allí para acompañarlo y allí grabaron también sus últimos discos con él.
Para agradecerle la publicidad gratuita que hizo al turismo de
Montreux, algo que tampoco necesitan pero que nunca viene mal, las autoridades locales le erigieron en 1996 una estatua de bronce que está situada a pocos metros del lago y que lo representa en una en sus más famosas poses. Y la carátula del último disco,
'Made in Heaven' es el
Lago Leman, con una silueta de la estatua de Mercury.