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viernes, julio 17

Morir


Suiza es uno de los países con la legislación más permisiva para el suicidio asistido. Según el artículo 115 del Código Penal, 'si no existen motivos egoístas, la aplicación del suicidio asistido es legal' pero, de momento, la eutanasia activa sigue estando prohibida. Al amparo de esta legislación, desde hace ya varios años existen Existen en el país dos asociaciones que ofrecen el suicidio asistido: una es Dignitas, en Zürich, y la otra Exit, en Ginebra. Su actividad siempre ha sido motivo de polémica y se han visto envueltas en varias investigaciones por actuaciones irregulares pero siguen funcionando y son muchas las personas que viajan a Suiza para despedirse del mundo de manera voluntaria.

Las últimas personas que lo han hecho han sido Edward Downes, de 85 años, director de orquesta de la BBC y su esposa Joan, de 74 años, aquejada de una enfermedad terminal. A principios de mes, el matrimonio tomó la decisión de terminar con sus vidas, deterioradas por su estado de salud, según se ha publicado. Para ello, viajaron a Zürich, acompañados de sus hijos que han dicho a los medios de comunicación que
'murieron en paz y en las circunstancias que ellos mismos eligieron'.

La foto muestra el edificio de apartamentos en el que está la sede de Dignitas en Zürich.

4 comentarios:

hva dijo...

Buenos días T.
Supongo que hay circunstancias en que la vida puede pesar más que la propia muerte. Morir en paz, lejos de cualquier tipo de dolor, es un deseo general.

T dijo...

Buenos días, hva,
morir en paz es, efectivamente, un deseo general pero a mí éstas prácticas me provocan muchas dudas éticas. Yo soy una convencida de los cuidados paliativos y creo que el dolor es inútil y hay que evitarlo siempre que se pueda pero la delgada línea que separa una eutanasia de un suicidio asistido no la tengo tan clara. Y estoy encontra de la eutanasia porque abre la puerta a todas las atrocidades imaginables igual que estoy en contra del aborto.

hva dijo...

Totalmente de acuerdo. La línea es tan delgada que a veces puedes traspasarla sin darte cuenta. Espero no tener nunca que decidir por otra persona, me parece demasiada responsabilidad, además del dolor que supone despedirse de los seres queridos. Saludos

Elena dijo...

A mí estas clínias me parecen siniestras, de verdad.

Desde el 06/11/06...