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miércoles, agosto 16

Roger de Taizé y del Jura

Taizé se encuentra en Francia, en el sur de la Borgoña. Allí, Roger Louis Schutz-Marsauche fundó en 1940 una comunidad ecuménica internacional.

Los hermanos que la integran se comprometen a compartir los bienes materiales y espirituales, el célibato y una gran sencillez de vida. En la actualidad, la comunidad reúne a un centenar de hermanos católicos, luteranos, calvinistas, anglicanos, protestantes y ortodoxos de más de veinticinco nacionalidades. La comunidad vive de su trabajo y no acepta ni donaciones ni regalos para ellos mismos.

El alma de esta comunidad sigue siendo el Hermano Roger (1915-2005), un suizo de Provence, en el Jura, que en 1940, recién consagrado pastor protestante, siguiendo los pasos de su padre que también lo había sido, hizo un viaje en bicicleta por Francia, el país de su madre. Al final de una de sus etapas, llegó a una aldea, justo en la frontera que separaba la Francia ocupada por los nazis de la Francia de Vichy. En aquel pueblecito de frontera, al lado del imponente Monasterio de Cluny, el Hermano Roger se instaló con su hermana en una casa abandonada hasta la que la guerra fue vomitando judíos, refugiados políticos y desertores nazis. A todos les daba un plato de sopa y les acogía sin tener en cuenta ni su credo ni su nacionalidad. Cada día, el Hermano Roger se iba a rezar al bosque para que los refugiados judíos, agnósticos o atéos no se sintieran incómodos u obligados a acompañarle.

Lo que había empezado como una casa de acogida, pronto se fue convirtiendo en algo muy diferente con la llegada de personas que hallaron su vocación y su plenitud como personas en aquella forma de vida y terminada la guerra, los nueve primeros Hermanos de Taizé pronunciaron sus votos en la pequeña iglesia románica del pueblo. Acababa de nacer una orden monástica tan sugerente como atípica. La única fundada jamás por un protestante y la única formada por fieles de los diferentes credos cristianos. Cuando le preguntaban sobre los orígenes de Taizé, el Hermano Roger siempre recordaba a su abuela, una mujer protestante que en los peores días de la I Guerra Mundial iba cada tarde a rezar a una iglesia católica como símbolo de unidad en una Europa dividida por la guerra.

Los Hermanos de Taizé pronto extendieron su forma de vida a comunidades instaladas en lugares castigados por la miseria como los suburbios de Brasil, Senegal y Corea y Juan XXIII —que en su etapa de nuncio en París había visitado Taizé—tuvo el insólito gesto de invitar al protestante Hermano Roger al Concilio Vaticano II. Seis décadas después de su creación, Taizé acoge cada año a miles de personas de todos los credos en busca de una experiencia mística y de una espiritualidad sin fronteras. Por allí han pasado 14 obispos luteranos suecos, patriarcas ortodoxos y hasta tres arzobispos de Canterbury. En 1986 lo hizo Juan Pablo II, amigo del Hermano Roger desde los años 60, quien proclamó con gran plasticidad: 'se pasa por Taizé como junto a una fuente. El viajero se detiene, se refresca y continúa su camino'.

Desde 1982 miles de personas se congregan cada año en una ciudad europea —en el año 2000 fue Barcelona, el año pasado Lisboa— convocadas por el Hermano Roger y acuden cada primavera a celebrar la Pascua con los hermanos de la comunidad.

Tres veces al día, todo se detiene enTaizé: el trabajo, los estudios bíblicos, los coloquios y las diversiones. Las campanas llaman a la oración en la iglesia y centenares, a veces miles, de jóvenes de países muy diversos de todo el mundo, rezan y cantan con los hermanos de la comunidad. Se lee la Biblia en varias lenguas y en medio de cada oración común, el largo tiempo de silencio es un momento único de encuentro con Dios.

Hoy hace un año, al caer la tarde, en uno de esos momentos de oración, una mujer rumana, enferma mental, acabó con su vida asestándole varias puñaladas. Tenía 90 años. La comunidad de Taizé sólo ha pedido que recemos por él esta sencilla oración:

'Tú, Cristo de compasión, nos concedes estar en comunión con quienes nos han precedido, y que pueden permanecer muy cerca de nosotros. Ponemos en tus manos a nuestro hermano Roger. Él ya está contemplando lo invisible. Tras él, tú nos preparas para acoger un resplandor de tu claridad.'

lunes, agosto 14

Cine y ópera con acento de los Grisones


Daniel Schmid dirigió siete óperas para los teatros de Zürich y Ginebra, una de ellas el Guillermo Tell de Rossini, porque si uno nace en medio de los Grisones y decide montar una ópera, parece inevitable que sea ésta.

Fue un hombre con una amplia formación en la Universidad Abierta de Berlín, en la que estudió arte y periodismo. Trabajó de actor con Rainer W. Fassbinder - 'Lili Marleen'- y Wim Wenders -'El amigo americano'- antes de dedicarse él mismo a dirigir, producir y escribir los guiones de 15 películas, por las que obtuvo el reconocimiento del público suizo y alemán. Películas en las que dirigió a Geraldine Chaplin, Gerard Depardieu o Lucia Bosé.

En 1984, estrenó 'Il Bacio di Tosca' en el Festival Internacional de Cine de Locarno, un documental sobre la 'Casa Verdi' de Milán, una institución que alberga cantantes de ópera jubilados y con pocos medios, entre los que se encontraba Giulietta Simionato, y que es una de sus obras más conocidas fuera del ámbito germano.

Schmid, que en los últimos años residía entre París y Ginebra, regresó este año a Flims, su pueblo natal, para morir el pasado 5 de agosto a los 64 años, víctima de un cáncer.


viernes, agosto 11

Un salmo patriótico



Schweizerpsalm

Trittst im Morgenrot daher,
Seh'ich dich im Strahlenmeer,
Dich, du Hocherhabener, Herrlicher!
Wenn der Alpenfirn sich rötet,
Betet, freie Schweizer, betet!
Eure fromme Seele ahnt
Gott im hehren Vaterland,
Gott, den Herrn, im hehren Vaterland.

Kommst im Abendglühn daher,
Find'ich dich im Sternenheer,
Dich, du Menschenfreundlicher, Liebender!
In des Himmels lichten Räumen
Kann ich froh und selig träumen!
Denn die fromme Seele ahnt
Gott im hehren Vaterland,
Gott, den Herrn, im hehren Vaterland.

Ziehst im Nebelflor daher,
Such'ich dich im Wolkenmeer,
Dich, du Unergründlicher, Ewiger!
Aus dem grauen Luftgebilde
Tritt die Sonne klar und milde,
Und die fromme Seele ahnt
Gott im hehren Vaterland,
Gott, den Herrn, im hehren Vaterland.

Fährst im wilden Sturm daher,
Bist du selbst uns Hort und Wehr,
Du, allmächtig Waltender, Rettender!
In Gewitternacht und Grauen
Lasst uns kindlich ihm vertrauen!
Ja, die fromme Seele ahnt,
Gott im hehren Vaterland,
Gott, den Herrn, im hehren Vaterland.


El actual himno nacional suizo debe su letra original en alemán al periodista Leonhard Widmer y la música es del sacerdote Alberich Zwyssig. Data de 1841 pero hasta el 1 de abril de 1981 no fue adoptado como tal de manera oficial.

Hasta 1964, los suizos utilizaban también como himno el 'Rufst Du mein Vaterland' (Cuando mi Patria me Llama) una canción muy popular con la misma música del himno nacional británico. Ese año, 12 cantones dieron su conformidad a la propuesta del gobierno para adoptar el Schweizerpsalm como único himno nacional. El rechazo del resto de los cantones, provocó que sólo fuese aprobado de manera provisional a la espera de encontrar un nuevo himno que consiguiese el respaldo de toda la Confederación Helvética.

Tras varias propuestas, ninguna obtuvo tantos votos como el salmo patriótico y el gobierno lo confirmó como himno nacional suizo argumentando que era 'una canción completamente suiza, oficialmente dignificada y ceremonial, el tipo de Himno Nacional que a la mayoría de nuestros ciudadanos le gustaría tener'.

Existen traducciones, bastante libres, al francés, al italiano y al romanche.

domingo, marzo 26

;-)




Un día de éstos, como Hans Castorp, bajaré de la montaña.

miércoles, febrero 8

Mens sana in corpore sano


Este edificio es el pabellón principal del Universitäts Spital de Zürich, un sitio al que he viajado mentalmente muchas veces en los últimos meses. Hoy he sabido que tienen un estupendo departamento de cirugía del oído y que son punteros en muchas especialidades médicas. Nada extraño porque los establecimientos sanitarios de Suiza tienen muy buena reputación.

La sanidad es uno de los índices que se toman en consideración al valorar la calidad de vida de una ciudad o un país y Zürich ha sido calificada varias veces como la ciudad con mayor calidad de vida en todo el mundo.

Estaré unos días fuera de juego por un problemilla que bien podrían tratarme en ese hospital; no se preocupen, volveré pronto a contarles historias y anécdotas suizas.

martes, febrero 7

Bahnhofstrasse


En esta calle de Zürich se encuentran algunas de las tiendas más caras del mundo. De todos los escaparates que pueden contemplarse paseando por ella, sin duda los de las joyerías son los más impresionantes pero no son el único atractivo.

Por ella no circulan coches, sólo los tranvias, y el paseo puede ser muy agradable haciendo sucesivas paradas en algunos de los muchísmos cafés que se encuentran a lo largo de la calle. Ya se sabe que comprar es una actividad agotadora así que en esta calle está todo previsto para el descanso entre tienda y tienda. Son muy de agradecer no sólo porque en Zürich suele hacer bastante frío sino porque para la mayoría de los mortales es la única posibilidad de poder decir que te has gastado unos francos en tan exclusiva zona comercial.

Otros establecimientos estratégicamente situados en la Bahnhofstrasse son los bancos. Nunca se sabe cuando te puedes encontrar con el diamante de tus sueños y no es cuestión de no poder quedártelo porque no lleves dinero suelto en ese momento.




lunes, febrero 6

De mano en mano


Los billetes de 200 francos suizos llevan le efigie de Charles Ferdinand Ramuz, un escritor nacido en Lausanne en 1878, licenciado en lenguas Clásicas por la Universidad de su ciudad natal que fué preceptor en Weimar.

Cultivó la novela, el ensayo, la poesía y también el periodismo. Toda su obra literaria es un alegato contra la germanización de la lengua francesa en suiza y una defensa de la cultura clásica latina. A Ramuz nunca le gustaron los 'bárbaros germanos'.

La crítica literaria, sobre todo la francesa, no acogió de buena gana sus audacias estilísticas y sin embargo, recibió los elogios de Gide, Claudel, Cocteau o Aragon. Las dos guerras mundiales influyeron de manera notable en su obra y contribuyeron a madurar su obra, hoy reconocida de manera unánime.

Murió el 23 de mayo de 1947 en Pully, muy cerca de Lausanne y allí está hoy su casa museo.

domingo, febrero 5

EHG

En el número 12 de la Avenue de la Paix, en un enclave privilegiado dentro del barrio de los organismos internacionales, está la Escuela de Hostelería de Ginebra, uno de los más prestigiosos centros de enseñanza profesional del mundo. Durante seis semestres, estudiantes de varias nacionalidades aprenden los secretos de la cocina y técnicas de gestión de hoteles o restaurantes, además de una esmerada cultura general, ofimática, formación física y varios idiomas.

Para ser admitido, es imprescindible presentar un certificado que acredite haber cursado la enseñanza secundaria o tener una experiencia profesional en hostelería o restauración de al menos 18 meses, hablar y escribir correctamente el francés, tener conocimientos suficientes de inglés o alemán y por último, superar una entrevista personal.

Cada alumno tiene un plan de carrera personalizado, en función de sus intereses profesionales y antes de graduarse, realizan prácticas en hoteles y restaurantes que colaboran con la escuela, durante otros seis meses.

sábado, febrero 4

Fronteras lingüísticas

Hay entre los suizos gente de Uri, del Valais, de Zúrich, de Berna, suizos franceses o tesineses, habitantes de ciudades, campesinos de montaña, obreros, grandes industriales, gente sana o enferma, delincuentes etc. Hay muchas cosas que nos pueden caracterizar mejor que una política común.

En Europa se pueden hallar tantos argumentos para integrar a todos los europeos como se hallan en Suiza para caracterizar a los suizos. Cuando digo Suiza, estoy pensando ante todo en el lado sur del Jura suizo alemán hasta el Cantón de Soleura. No muy lejos de ahí ya estamos en el Cantón de Berna o en Argovia, donde tampoco me siento extranjero.

Cuando estoy en Basilea, en Zúrich o en Lucerna, todavía llego a comprender bastante bien a la gente y veo que muchas cosas siguen siendo iguales, menos la lengua. Pago siempre con la misma moneda, todavía no estoy en el extranjero, aunque ya me haya alejado bastante de mi pueblo natal. En la Suiza francesa y en el Cantón del Tesino me siento francamente más foráneo. El italiano no lo hablo y el francés apenas. Pero se paga siempre con la misma moneda, los precios son los mismos, los reglamentos también, y hasta los soldados llevan los mismos uniformes. La verdad es que estoy muy contento que estén con nosotros los tesineses, los suizos francófonos y los de lengua retorrománica.

Peter Bichsel
'La Suiza de los suizos'

miércoles, febrero 1

Diseño para la eternidad

Hasta el próximo 1 de abril, el Bellerive Museum de Zürich, un precioso palacete en medio de un parque, acoge una exposición muy interesante y original: 'Diseño de cementerios, entre lo eterno y lo transitorio.'

En torno al tema del diseño de cementerios, el Bellerive ha organizado una serie de cursillos y debates abiertos al público en los que participarán especialistas en la materia como arquitectos, paisajistas, escritores, responsables de cementerios y conservadores de museos.

También está prevista la proyección de películas relacionadas con la muerte, por ejemplo Requiem, una película suiza de 1993, dirigida por Walter Marti y Reni Mertens con música de Léon Francioli. Otra de las actividades paralelas es una visita guiada al cementerio Sihlfeld de Zürich, el primero de Europa que incorporó un crematorio en el lejano año de 1889.


En Suiza, la normativa reguladora de los cementerios exige la observancia ciertas reglas con relación al paisaje y al medio ambiente y en la actualidad, los camposantos son también áreas de paseo sin connotaciones lúgubres, lo que permite pensar que la muerte ha logrado al fin integrarse en la vida.

Desde el 06/11/06...

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