James Joyce, como todo el mundo sabe, nació en Dublín y su obra es profundamente irlandesa. Sin embargo, pasó la mayor parte de su vida fuera de Irlanda y su más famosa 'novela', el Ulysses, fue escrita en Zürich gracias al mecenazgo de la única hija de John D. Rockefeller. Con los 1.000 francos suizos que recibía mensualmente, Joyce consiguió terminar su obra más famosa. Verla publicada fue una odisea, nunca mejor dicho, pero lo consiguió gracias al empeño personal de la norteamericana Sylvia Beach, que tenía una librería en París y que estaba fascinada con la obra maestra del irlandés.El escritor había llegado a Suiza con su familia desde Trieste, tras el estallido de la I Guerra Mundial,después de comprometerse con las autoridades austriacas a no tomar parte en la contienda. Y veleidades del destino, cuando comenzó la II Guerra Mundial, Zürich, por su condición de ciudad neutral, volvió a acogerlo y allí murió el 13 de enero de 1941. Está enterrado en el Cementerio de Fluntern, al lado del zoológico y al parecer, para su esposa Nora fue un alivio saber que podría escuchar el griterío de los animales desde el 'más allá'.





